Ya comencé a extrañarte. Son circunstancias y ocasiones cuando más desearías que estuviera contigo una persona, justo esas cuando el extrañar se pone a su máxima potencia.
Este fin de semana quise que estuvieras ahi, dentro de toda la faramalla del concurso, con tu playera azul del staff, al lado de Israel y lideando con Sheko, que los novatos te siguieran y Barriga pusiera en tus manos algunas cosas del concurso.
Pero no estuviste.
Yo si te extrañé. Porque cuando habia espacios muertos deseaba que al voltear te viera ahi, que comieras paletas de aguacate conmigo, que te rieras y que criticaramos los resultados, que nos comieramos una torta gigantesca, que vieras lo linda que sigue Mirna y que bailaras conmigo cuando Desafío tocó.
Humberto si hizo falta, a mi me faltó. Me divertí, pero vaya contigo hubiera sido otra cosa.
Creo que me acostumbré a verte siempre ahi, tu presencia en los asuntos relacionados con el grupo y la danza era ya obligada y te disfrutaba ya como una costumbre, como algo que así era y ahi estaba. Ahora que ya no estas, me doy cuenta de qué tan crucial era que estuvieras ahi, al menos para mi y se que para otros tambien.
Me faltó mirar tu cara blanca y redonda, tu cabello delgado y tu persistente tic del cuello, escuchar tu risa y echarte carrilla por cosas mensas.
Espero te esté yendo de maravilla.
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